Según los socialistas, la nueva convocatoria del gobierno de Guardiola reduce presupuesto, porcentaje de subvención y alcance de las inversiones previstas
El PSOE de Extremadura ha denunciado el claro retroceso que supone la nueva
convocatoria de ayudas para la mejora de la eficiencia energética de las infraestructuras
hídricas publicada por la Junta de Extremadura el pasado 23 de enero. La convocatoria
cuenta con un presupuesto total de solo 3 millones de euros, ayudas con una intensidad
máxima de ayuda del 70% (que puede reducirse hasta el 20% si el solicitante recibe otra
línea) y un límite de 540.000 euros por proyecto. Unos datos que contrastan con las
convocatorias del anterior gobierno, que partían de un mínimo de 5 millones de euros,
contemplaban ayudas de hasta el 80% y permitían inversiones de hasta 600.000 euros
por actuación.
Según los socialistas estamos ante un triple recorte: menos dinero, menor porcentaje de
ayuda y menor capacidad de inversión. Es un paso atrás injustificable y que para el PSOE
de Extremadura supone un severo hachazo a las políticas de modernización e impulso al
campo extremeño. De nada sirven las palabras vacías de Guardiola apoyando al sector si
luego en el Diario Oficial de Extremadura (DOE) se aplican recortes que son irreversibles
para la viabilidad de las explotaciones agrarias.
Desde el PSOE se advierte de que esta decisión no es solo un recorte presupuestario,
sino un cambio de modelo. Según los socialistas, se está desmantelando una política que
era eficaz, transformadora y construida desde el diálogo con las comunidades de
regantes. Una política que estaba permitiendo reducir costes energéticos, modernizar
infraestructuras y avanzar hacia un regadío más sostenible y competitivo.
Además, el PSOE critica que la Junta penalice la concurrencia de ayudas, reduciendo el
apoyo hasta el 20%, lo que desincentiva proyectos integrales y limita el efecto
multiplicador de los fondos públicos. Así no se protege al campo extremeño, ni se impulsa
la transición energética, ni se garantiza la competitividad de nuestras explotaciones. Esta
convocatoria es más pequeña, menos ambiciosa y menos eficaz.
Por todo ello, el PSOE exige a la Junta de Extremadura que rectifique, recupere los
niveles de inversión anteriores, apueste por porcentajes de ayuda realmente ambiciosos y
vuelva a sentarse con las comunidades de regantes para diseñar políticas útiles y con
visión de futuro. Extremadura no puede permitirse políticas a la baja. Nuestro campo
necesita apoyo real, compromiso político y una estrategia clara de modernización y no
una presidenta en funciones que bloquea y miente a los agricultores



