Los miembros del Grupo Socialista del Consejo de Administración de la Corporación Extremeña de Medios Audiovisuales (CEXMA) expresan su rechazo más firme y absoluto a las recientes demandas expresadas por la formación Vox en el marco de las negociaciones para la investidura de María Guardiola como presidenta de la Junta de Extremadura y tal y como ha recogido la prensa.
Según se ha tenido conocimiento, Vox ha condicionado su apoyo en dicha investidura exigiendo el control de la dirección de informativos de la televisión pública como parte de las “garantías” para respaldar a la candidata del PP.
Desde el PSOE en el Consejo de Administración de la CEXMA queremos dejar muy claro y sin ambages que estas exigencias constituyen una injerencia intolerable en un medio de comunicación público e independiente, y suponen un intento de manipular informativamente una herramienta que debería servir exclusivamente al interés general de la ciudadanía extremeña.
Los medios públicos tienen la responsabilidad de servir a la sociedad con imparcialidad, objetividad y respeto a la pluralidad, elementos que deben mantenerse a salvo de intereses partidistas o de cualquier formación política. La petición de Vox no solo pone en riesgo este principio fundamental, sino que, además, vulnera valores democráticos esenciales que sustentan cualquier sistema de medios en un estado de derecho.
El PSOE de Extremadura reitera su compromiso con una radiotelevisión pública que refleje la diversidad de la sociedad extremeña, que dé voz a todas las sensibilidades sin discriminación y que cumpla con las normas deontológicas y profesionales que rigen la práctica informativa, tal como corresponde a un servicio público financiado por la ciudadanía.
Hacemos un llamamiento a los responsables políticos implicados en las negociaciones para que respeten la independencia de los medios públicos y eviten cualquier intento de utilización de estos espacios con fines exclusivamente partidistas.
La credibilidad de medios públicos como Canal Extremadura no puede, ni debe ser, moneda de cambio política. Defenderemos con firmeza la autonomía de los contenidos y la profesionalidad de quienes trabajan en la radio y la televisión públicas, porque la calidad democrática de Extremadura depende también de la integridad de sus medios de comunicación.



